Educación con Sentido Comunitario

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45 años de Telesecundaria en Chiapas con 31 Escuelas

Por: Gilberto de los Santos Cruz

Al mirar hacia atrás, reconozco con profundo orgullo la trayectoria de la Telesecundaria en Chiapas, un modelo que transformó la vida educativa de miles de jóvenes en las comunidades más apartadas del estado. Como Subsecretario de Educación, me corresponde rendir homenaje a esta modalidad que, durante 45 años, ha encarnado el compromiso del Estado mexicano por llevar las oportunidades de la educación secundaria a quienes antes estaban condenados a quedar fuera.

La telesecundaria nació en México en 1968, como un proyecto innovador que unía la televisión con la enseñanza. Su propósito era claro: acercar la educación secundaria a comunidades rurales y marginadas. Sin embargo, fue hasta el 1 de septiembre de 1980 cuando Chiapas abrió sus primeras 31 escuelas telesecundarias, atendidas por 38 maestras y maestros y con una matrícula inicial de 970 estudiantes. Ese día se sembró una semilla que hoy, a cuatro décadas y media de distancia, se ha convertido en una red sólida y vital de escuelas que siguen transformando comunidades enteras.

Un modelo educativo que se adaptó a Chiapas

La telesecundaria encontró en Chiapas un terreno fértil porque respondía a nuestra realidad: un estado con una geografía compleja, una población diversa y dispersa, y comunidades que históricamente habían carecido de servicios educativos de nivel básico más allá de la primaria.

El modelo se consolidó gracias a la entrega de sus docentes. En muchos planteles, un solo maestro asumía la responsabilidad de impartir todas las asignaturas, organizar actividades escolares y, al mismo tiempo, mantener un estrecho vínculo con la comunidad. Esta figura del docente multigrado se convirtió en el corazón de la telesecundaria, y es lo que la distingue hasta el día de hoy como un espacio donde la enseñanza se combina con la cercanía humana y la vocación de servicio.

En Chiapas, la telesecundaria dejó de ser “la escuela de la tele” para convertirse en la escuela de la comunidad. No solo formó estudiantes, sino que se convirtió en centro cultural, espacio de reunión y motor de desarrollo local.

1980–2000: la expansión y el arraigo

Durante las dos primeras décadas, la telesecundaria en Chiapas creció en cobertura, multiplicando sus planteles y organizándose en sectores y zonas escolares que facilitaron el acompañamiento pedagógico. Cada escuela representaba una oportunidad nueva para los adolescentes que, de otro modo, habrían tenido que abandonar sus comunidades para continuar sus estudios.

El arraigo comunitario fue clave. Las familias vieron en la telesecundaria un proyecto suyo, donde la participación social garantizaba que la escuela se mantuviera activa y fortalecida. Ese respaldo colectivo explica por qué hoy, 45 años después, seguimos hablando de un modelo vigente, vivo y comprometido con los jóvenes chiapanecos.

2000–2020: de la televisión al mundo digital

Con el inicio del nuevo milenio, la telesecundaria se transformó tecnológicamente. Pasamos de las transmisiones en vivo a materiales audiovisuales grabados, de los casetes y antenas parabólicas a los discos digitales y, posteriormente, a las plataformas en línea.

Sin embargo, algo nunca cambió: la figura del maestro. La tecnología se volvió una herramienta de apoyo, pero fue el docente quien sostuvo el proceso educativo, quien supo adaptar cada recurso al contexto y necesidades de sus estudiantes.

2020–2024: la prueba de la pandemia

La pandemia de COVID-19 nos mostró, con crudeza, las desigualdades que persisten en acceso a conectividad y recursos tecnológicos. Pero también confirmó la fortaleza del modelo telesecundaria. Los docentes ya estaban acostumbrados a trabajar con materiales audiovisuales, impresos y metodologías flexibles. Gracias a ello, pudieron mantener el vínculo con sus estudiantes, aun en las condiciones más adversas.

La resiliencia de la telesecundaria nos recordó su esencia: es una escuela capaz de adaptarse y de seguir siendo un espacio seguro y formativo para las y los adolescentes de Chiapas.

2025: 45 años de historia y futuro

Hoy, al celebrar el 45 aniversario de la telesecundaria en Chiapas, reconocemos a las maestras y maestros que han hecho de esta modalidad una experiencia educativa única. Reconocemos a las comunidades que han abierto sus puertas y han cuidado a sus escuelas como patrimonio común. Y reconocemos, sobre todo, a las y los estudiantes que encontraron en estas aulas el camino para construir un mejor futuro.

Los festejos de este año incluyen talleres, exposiciones, encuentros académicos y culturales, pero más allá de los actos conmemorativos, lo que celebramos es la vigencia de un modelo que sigue siendo indispensable.

Retos y compromisos

nuestra responsabilidad es consolidar estos 45 años con una visión hacia adelante. Los principales retos que enfrentamos son:

•        Infraestructura y conectividad. Garantizar que cada telesecundaria cuente con condiciones dignas y con acceso real a las tecnologías de la información.

•        Formación docente continua. Seguir fortaleciendo las competencias pedagógicas de los maestros, especialmente en contextos multigrado.

•        Participación social. Asegurar que las comunidades sigan siendo aliadas estratégicas en la gestión escolar.

•        Equidad con pertinencia. Mantener la esencia de la telesecundaria como un modelo que atiende a quienes más lo necesitan, respetando la diversidad cultural y lingüística de nuestro estado.

Conclusión

A 45 años de distancia, la telesecundaria en Chiapas no es solo una modalidad educativa: es una historia de compromiso social, de innovación que se hizo comunidad, y de esperanza convertida en realidad.

Hoy refrendamos nuestro compromiso de seguir fortaleciendo este subsistema, convencidos de que cada telesecundaria es un puente entre la educación y el desarrollo de nuestras comunidades.

Celebrar este aniversario no es mirar solo al pasado; es mirar al futuro con la certeza de que la telesecundaria seguirá siendo un pilar fundamental de la educación chiapaneca.