
La mañana de este lunes se registró un enfrentamiento entre elementos de la Secretaría de Marina y un grupo de balsistas guatemaltecos en el río Suchiate, específicamente en el paso conocido como “El Armadillo”, cuando los uniformados intentaron impedir el ingreso ilegal de bidones con combustible hacia territorio mexicano. De acuerdo con videos difundidos en redes sociales, los marinos arribaron al punto fronterizo en el municipio de Suchiate, Chiapas, donde detectaron el traslado clandestino de hidrocarburo, conocido en la zona como “guachón”, lo que generó una confrontación con los presuntos traficantes.
Durante el operativo, los civiles, quienes aseguraban no estar armados, intentaron impedir que las autoridades federales aseguraran la embarcación cargada con combustible. En las imágenes se escucha a los balseros gritar: “No nos pueden tirar, no estamos armados, estamos grabando en vivo”, mientras recuperaban la balsa y regresaban los bidones hacia el lado guatemalteco. Ante la tensión del momento, uno de los elementos navales realizó disparos al aire como medida preventiva para dispersar a los involucrados, logrando que los traficantes desistieran del cruce ilegal.
La acción forma parte de los operativos de vigilancia que las fuerzas federales han intensificado en la franja limítrofe de Chiapas para combatir el tráfico ilícito de combustible, una práctica recurrente en la zona que genera importantes ganancias económicas para las redes ilegales. Los bidones abandonados quedaron bajo resguardo de las autoridades, mientras se mantiene un fuerte despliegue de seguridad en la región para evitar nuevas incursiones. Sin embargo, el incidente evidenció la constante ausencia del Ayuntamiento de Suchiate y su policía municipal en estos hechos, lo que ha sido señalado por habitantes y observadores como una falla en la coordinación institucional.
Mientras la Marina responde con operativos en uno de los puntos más utilizados para el contrabando, la autoridad municipal parece mantenerse al margen, generando cuestionamientos sobre su responsabilidad en la seguridad de la zona. El contrabando en la frontera sur no es un hecho aislado, sino un fenómeno constante que afecta la economía formal, genera redes ilegales y pone en riesgo la seguridad regional. La población exige presencia real, coordinación efectiva y responsabilidad institucional para enfrentar un problema que, a plena luz del día, evidencia la fragilidad del control en la línea fronteriza. /Con información páginas de Facebook: Chiapas Ultima Hora, Quinto Poder, Entérate Chiapas y Chiapas Noticias al Momento


