
Memoria, Poder y La Disputa en Chiapas
A Fuego Lento.
Por: Alberto Ramos García.
En política, la memoria no es un archivo muerto, es un campo de batalla. Y en Chiapas, pocos nombres reactivan ese terreno con tanta intensidad como el del exgobernador Pablo Salazar Mendiguchía.
Su reaparición en la conversación pública, esta vez desde un espacio ajeno a la política formal, no sólo ha despertado polémica, sino que ha evidenciado algo más profundo, la persistencia de heridas no resueltas y la disputa por el relato histórico.
El reciente programa Foro de Opinión, transmitido por La Nueva 94.7 FM, ofreció una radiografía elocuente de esa tensión. Bajo un tono que buscó ser analítico, pero inevitablemente atravesado por experiencias personales, los participantes narraron lo que vivieron en carne propia, colocaron en el centro una pregunta incómoda: ¿puede alguien redefinirse como víctima cuando una parte significativa de la memoria colectiva lo ubica como un actor de poder?
La figura de Salazar aparece ahí, entre dos narrativas irreconciliables. Por un lado, la del propio exmandatario, quien se presenta como “perseguido político” .
Y por el otro lado, quienes vivieron su gobierno como un periodo de confrontación, acoso judicial sistemático especialmente en el ámbito de la libertad de expresión.
No se trata de una discusión menor, en un país donde el ejercicio periodístico ha estado históricamente bajo presión, las acusaciones de represión no se diluyen con el paso del tiempo; se acumulan.
El programa recordó episodios que marcaron a una generación de comunicadores en Chiapas: amenazas, persecuciones, exilios forzados y, en algunos casos, desenlaces trágicos.
Más allá de la precisión jurídica de cada caso, lo relevante es el consenso emocional que permanece; mientras que para muchos, aquel sexenio dejó una huella de miedo, para otros o incluso para el propio Pablo Salazar, fue un sexenio insupererable, una percepción, justa o no en cada detalle, forma parte del juicio histórico desde cada cristal con que se vea.
Pero la discusión no se detiene en la libertad de expresión. Otro eje central fue el manejo de recursos públicos, particularmente tras desastres naturales.
La mención de presuntos desvíos millonarios documentados, según se dijo, en investigaciones y publicaciones, vuelve a colocar sobre la mesa un tema recurrente en la política mexicana, la dificultad para cerrar definitivamente los capítulos de corrupción.
Cuando las denuncias no encuentran una resolución clara y socialmente aceptada, se transforman en sospechas permanentes que resurgen cada vez que el personaje vuelve a escena.
Sin embargo, el análisis también dejó ver un elemento que suele pasarse por alto, la construcción selectiva de la memoria. Incluso los críticos más severos reconocen que el gobierno de Salazar tuvo obras y proyectos relevantes. El problema no es la ausencia de logros, sino la incapacidad de estos para equilibrar una percepción negativa más amplia.
En política, la obra pública no siempre compensa el desgaste moral; nadie recuerda que el impulso la creación de un equipo de futbol de primera división y que hasta construyo un estadio que hoy se ha convertido en un foro de artistas.
Un capricho que se realizó por la pasión futbolera del exmandatario; pero haciendo referencia a las líneas anteriores, el sector social de lucha y periodismo lo recuerda como un opresor de la libertad de expresión.
El trasfondo de todo esto es el presente. La inquietud expresada por los analistas no radica únicamente en el pasado del exgobernador, sino en su posible reactivación política.
En un escenario donde Chiapas busca estabilidad tras años complejos en materia de seguridad y gobernabilidad, la irrupción de figuras polarizantes puede alterar equilibrios delicados. No se trata de negar el derecho de nadie a participar, sino de reconocer que hay trayectorias que, por su propio peso, reconfiguran el tablero.
También hay una advertencia implícita, los vacíos en la memoria institucional suelen ser llenados por narrativas personales. Si la historia oficial no esclarece, la opinión pública interpreta.
Lo que deja este debate es una lección más amplia. La política no sólo se disputa en las urnas, sino en la construcción del pasado.
Quien logra imponer su versión de la historia gana una ventaja simbólica en el presente. Pero esa tarea no es sencilla cuando existen múltiples voces, muchas de ellas marcadas por experiencias directas.
Pablo Salazar no es hoy únicamente un exgobernador, es un símbolo en disputa. Para algunos, representa persecución política; para otros, un periodo de autoritarismo y excesos. Entre ambas visiones se mueve la opinión pública, tratando de reconciliar memoria, evidencia y contexto.
Quizá la pregunta más pertinente no sea quién tiene la razón absoluta, sino qué tanto ha aprendido Chiapas de ese episodio. Porque si algo quedó claro en Foro de Opinión es que el pasado no ha terminado de pasar. Y mientras eso ocurra, cualquier intento de reescribir la historia encontrará resistencia.
En política, la memoria puede ser incómoda; pero ignorarla suele ser aún más costoso.
Entre líneas…
A tercer día del gobierno de Hechos No Palabras, fuimos convocados en la oficina principal del nuevo Gobernador Juan Sabines Gutierrez, quien mandó a llamar al entonces Procurador Mariano Herrán Salvatti(Q.E.P.D.) para que escuchara el planteamiento de periodistas que exigían Alto a la persecución Poltica , en contra de los directores del Periódico Cuarto Poder , y “El Orbe” ; Conrado de la Cruz Jiménez , y los hermanos Adolfo y Enrique Zamora
Y la pronta libertad de la cárcel , a Conrado de la Cruz Morales, y Ángel Mario Sheratto
Protección a los periodistas Miguel González Alonso, Alfonso Carbonell, Alberto Ramos Garcia, Sergio Melgar , entre otros
Con voz firme el Gobernador Sabines Guerrero, dijo, mi gobierno no será enemigo del
Periodismo Critico chiapaneco, y la “Ley Mordaza debe abolirse”
Precisamente , cumpliendo su palabra el Gobernador Sabines, al tercer día obtuvieron la libertad Conrado de la Cruz Morales, y Ángel Mario Sheratto
Y la “Ley Mordaza”, quedó sin efecto
Finalmente ..
Agradecemos la presencia de los periodistas y analistas políticos, Roberto Ávalos, y Carlos Z Cadena, además, de la presencia del Maestro Humberto de la Cruz Ozuna
Nos leemos mañana, Dios mediante, y recuerden: Zoé va?