
El 18 de junio otra vez se paralizó Arriaga, desde ese día reinició la crisis política originada en enero de este mismo ario y que fracturó seriamente a las fuerzas al interior del Ayuntamiento municipal.
De acuerdo con la Ley, corresponden a este Ayuntamiento 1 Presidente municipal, 1 Síndico, 5 Regidores de Mayoría Relativa y 3 de Regidores de Representación Proporcional. Esto es. que el Cabildo se compone de 10 integrantes y, a la fecha, 4 espacios no pueden ocuparse por renuncias o desafuero, y otro más, la clave en este circo Arriaguense, presuntamente COBRA EN EL HOSPITAL JUAREZ DE ARRIAGA y conforme al Artículo 38 de la Ley de Desarrollo Constitucional en materia de Gobierno y Administración Municipal del estado de Chiapas, Sección Primera, Integración de los Ayuntamientos:
‘El desempeño de un cargo de los señalados para integrar los Ayuntamientos, es incompatible con cualquier otro de la Federación o del Estado.”
Lo que de inmediato tan sólo dejarla al Ayuntamiento de Arriaga con un Síndico, 2 Regidores de Mayoría Relativa y 2 Regidores de Representación Proporcional, esto es el 50% del porcentaje, QUE NO ES SUFICIENTE PARA GOBERNAR AL MUNICIPIO, En este momento, y como ocurrió entre enero y marzo, Arriaga carece de Gobernabilidad, es un Zombi público, está muerto y solo le falta su epitafio.
Los ‘cinco valientes’ que inmaduramente se pitorrearon en redes sociales del Gobierno y presumieron que con la Ley en la mano todo lo pueden, salieron igual o peor de sucios y vulgares, ventajosos y simuladores, al estar embarrados siendo cómplices con un presunto fraude laboral en el sector Salud, al cobrar uno de los Regidores reinstalados y no devengar el trabajo en el Hospital Juárez y desempeñar simultáneamente un cargo en el Ayuntamiento, que de Honorable ya no le queda nada.
Arriaga, hoy no tiene Presidente Municipal. Arriaga, hoy no tiene Cabildo en funciones. Arriaga, hoy no tiene administración pública. Arriaga, hoy si tiene a los verdaderos culpables de su ingobernabilidad sentados en un Ayuntamiento espurio y carente de legalidad en sus funciones. (Pedro Moguel)


