
- Universidad Pedagógica Nacional (UPN)
Por: Gilberto de los Santos Cruz.
Un martes como el próximo 29 de agosto, pero de hace 39 años, el Diario Oficial de la Federación publicaba el decreto que daba vida a una institución que, desde entonces, ha marcado la historia de la educación en México: la Universidad Pedagógica Nacional (UPN). Han pasado casi cuatro décadas y la UPN continúa fiel a su lema “Educar para transformar”, siendo un referente indispensable en la formación de profesionales comprometidos con la enseñanza, la equidad social y el fortalecimiento del sistema educativo nacional.
El origen de una universidad necesaria
La década de los ochenta representaba para México un momento de grandes retos en materia educativa. El país enfrentaba una creciente demanda de docentes mejor preparados, una sociedad que exigía nuevas respuestas ante los problemas sociales y un modelo educativo que pedía ser modernizado. Fue en ese contexto que, el 29 de agosto de 1978, se creó la Universidad Pedagógica Nacional, con el propósito de consolidar un proyecto de formación superior para maestros, investigadores y especialistas en pedagogía.
A diferencia de otras universidades, la UPN nació con una misión muy clara: formar educadores para todos los niveles escolares, así como impulsar la investigación pedagógica, la innovación en las aulas y el diseño de programas académicos que respondieran a las realidades nacionales y regionales.
Una universidad con presencia en todo México
Desde su fundación, la UPN no se limitó a tener una sede central en la Ciudad de México. Pronto desplegó un sistema de unidades y subsedes en prácticamente todo el país, lo que la convirtió en una de las universidades federales con mayor cobertura territorial.
En estados como Chiapas, su presencia ha sido fundamental para la profesionalización de maestras y maestros, sobre todo en comunidades rurales e indígenas, donde la labor docente tiene un significado aún más trascendente. La UPN no solo forma profesores: forma líderes comunitarios, promotores culturales y agentes de cambio social.
El acceso que brinda a estudiantes de diversas regiones del país ha permitido que miles de docentes en servicio, que antes no tenían la oportunidad de continuar sus estudios, obtuvieran licenciaturas, maestrías y doctorados sin tener que abandonar su labor en las aulas.
Educar para transformar: una filosofía vigente
El lema de la UPN, “Educar para transformar”, no es una simple frase. Resume la esencia de su misión: transformar realidades sociales a través de la educación.
Durante estos 39 años, la universidad ha trabajado en programas innovadores que atienden temas como:
• La educación intercultural y bilingüe, fundamental en estados con amplia diversidad lingüística y cultural.
• La inclusión de niñas, niños y jóvenes con discapacidades.
• La actualización constante de los docentes en servicio.
• La investigación en torno a los procesos de enseñanza y aprendizaje.
• La promoción de la equidad de género en el ámbito educativo.
Todo ello la convierte en una institución que no solo se ocupa de formar profesionales, sino también de generar conciencia social y aportar al desarrollo nacional.
Impacto en Chiapas y el sureste mexicano
En el caso de Chiapas, la Universidad Pedagógica Nacional ha tenido un papel relevante en la consolidación del sistema educativo estatal. En sus aulas se han formado generaciones de maestros que hoy trabajan en comunidades rurales, en escuelas multigrado, en zonas urbanas marginadas y en proyectos de educación indígena.
Gracias a la UPN, se ha fortalecido la profesionalización de los docentes en servicio, que antes impartían clases únicamente con bachillerato o normal básica. Esto ha significado una mejora directa en la calidad de la educación para miles de niñas y niños chiapanecos.
Asimismo, la UPN ha impulsado investigaciones sobre las prácticas educativas locales, recogiendo saberes y experiencias de los pueblos originarios, para integrarlos en nuevos enfoques pedagógicos.
Casi cuatro décadas de compromiso
A lo largo de sus 39 años, la UPN ha enfrentado transformaciones, reformas educativas y retos económicos. Sin embargo, se mantiene como una institución sólida y necesaria, que responde a los cambios del país sin perder de vista su misión fundamental: formar educadores críticos, humanistas y comprometidos con la sociedad.
En tiempos donde la educación enfrenta desafíos inéditos –como el uso de las nuevas tecnologías, la desigualdad social y las secuelas de una pandemia que modificó la enseñanza en todos los niveles–, la Universidad Pedagógica Nacional sigue siendo un espacio de reflexión y acción pedagógica, clave para el futuro de México.
Una celebración con visión de futuro
Celebrar estos 39 años no significa solo mirar al pasado. Es también un llamado a fortalecer y apoyar a la UPN como una universidad estratégica para el desarrollo educativo nacional. La sociedad mexicana necesita más que nunca de instituciones que formen docentes capaces de responder a los cambios del siglo XXI, sin olvidar las raíces y realidades de cada región.
La UPN ha demostrado que educar es, en sí mismo, un acto de transformación. Cada generación de egresados representa una semilla de cambio en las aulas, en las comunidades y en la vida de miles de estudiantes.
Hoy, al conmemorar su aniversario, reconocemos que la Universidad Pedagógica Nacional no solo ha formado profesionales: ha formado transformadores sociales. Y esa es, quizá, su mayor aportación a México.


