
Una caravana de aproximadamente 1,000 migrantes partió este miércoles desde Tapachula, Chiapas, con un destino inusual: Ciudad de México en lugar de Estados Unidos. El llamado “efecto Trump” ha reconfigurado las rutas migratorias tradicionales, llevando a los viajeros a buscar establecerse en la capital mexicana ante el temor a las políticas antiinmigratorias del gobierno estadounidense. “¿Y yo para qué voy a querer ir a Estados Unidos? ¡Si ahí nos odian!”, expresó Esther López Hernández, una migrante cubana que viaja con sus dos hijos.
La caravana, compuesta principalmente por ciudadanos cubanos -grupo que tradicionalmente buscaba asentarse en Florida o Nueva York- representa un cambio radical en los patrones migratorios. Los organizadores denunciaron que en Tapachula los mantienen “atrapados” con trámites burocráticos interminables y exigieron documentos de regularización para poder establecerse legalmente en otras partes de México, lejos de la frontera sur.
Los migrantes reportan que el flujo hacia Estados Unidos ha disminuido hasta en un 80% desde que Trump asumió la presidencia, con solo dos caravanas saliendo de Tapachula en los últimos meses comparado con quince en el periodo previo a su llegada al poder. Además, denuncian una red de corrupción en la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), donde abogados ofrecen agilizar trámites por entre 3,000 y 20,000 pesos.
La caravana también responde a necesidades de seguridad, ya que viajar en grupo les protege del crimen organizado que opera en las rutas migratorias. “Vamos en caravana porque solo así no nos secuestran”, explicó Claudia, una migrante cubana. Este nuevo patrón refleja cómo las políticas estadounidenses están transformando la dinámica migratoria en la región, redirigiendo flujos hacia destinos dentro de México. /Con información: elpais.com


