
Los propietarios de carnicerías en los principales mercados públicos de la ciudad están pasando por un momento difícil debido a la disminución en las ventas de carne. La preocupación generada por el problema del gusano barrenador ha llevado a algunas familias a reducir o eliminar el consumo de carne en su dieta, lo que ha afectado significativamente a los comerciantes.
Néstor Méndez, propietario de una carnicería en el mercado San Juan, dio a conocer que fincan sus esperanzas en las clausuras escolares, que tradicionalmente generan un aumento en la demanda de productos cárnicos, por lo que al menos esperan alcanzar un 60 por ciento de ventas.
Comentó que durante este período, las familias suelen incrementar el consumo de carne para preparar comidas a sus hijos en casa, lo que vendría a favorecer la economía de los propietarios de carnicerías, quienes han sufrido por la psicosis que existe respecto al gusano barrenador en el ganado.
Señaló que las clausuras escolares podrían ser un respiro para los comerciantes, que han visto disminuir sus ventas en los últimos meses, ya que muchas personas han dejado de comprar carne ante el temor infundado del gusano barrenador.
“Sin duda han sido meses muy complicados en cuanto a las ventas de productos cárnicos. Sin embargo, depositamos la confianza en que las clausuras escolares vengan a mejorar la situación en las carnicerías de los mercados públicos”, abundó.
Indicó que, a pesar de las esperanzas depositadas en este periodo, el futuro de los propietarios de carnicerías sigue siendo incierto, ya que primero es necesario restaurar la confianza de los consumidores en la carne.
Finalmente, mencionó que es importante que las autoridades sanitarias emprendan una campaña informativa para aclarar a la población que la miasis humana ocurre únicamente cuando hay heridas y falta de higiene, y no por el consumo de carne. /Fuente: oem.com.mx


