
Por: Alberto Ramos García/A Fuego Lento.
La herida narcísica es imborrable, la primera reacción es descargar la frustración, y esto fue precisamente lo que ocurrió con el exgobernador de Chiapas, Pablo Salazar.
“Lamento profundamente tener mi primer discrepancia seria con mi amigo el gobernador electo @ramirezlalo_. El mencionado es un fiscal de consigna, un hampón.”
Que poca memoria tiene, o que una memoria selectiva, tiene Pablo Salazar… habla de un fiscal de consigna cuando justamente él hizo lo mismo contra el exgobernador Roberto Albores Guillén.
Nada tengo que hablar de Mario Herrán Salvatti, pero su gran falló fue servir sin cuestionar a Pablo, tan así que le costó su libertad también.
Lo que el exgobernador Pablo no aclara es el por qué de su comentario, por supuesto, cada quien habla como le fue en la feria. ¿Cómo podrá olvidar que Raciel López dijo en una entrevista para Carlos Loret de Mola que el Ministerio Público solicitaría hasta 20 años de prisión?
En 2011, en la recta casi final del sexenio de Juan Sabines, Pablo Salazar fue detenido por los delitos de peculado, ejercicio indebido del servicio público, abuso de funciones públicas, abuso de autoridad y asociación delictuosa.
Pablo Salazar junto con otros servidores públicos de su administración, fue investigado por Raciel López Salazar por el presunto desvió recursos públicos por la cantidad de 104 millones de pesos.
Según la información difundida en ese momento, Salazar contrató una póliza de seguro por cobertura de supervivencia, fallecimiento y gastos funerarios durante el último año de su administración, lo que le permitió obtener una millonaria suma con la complicidad de la secretaria de Administración durante su gobierno, Nelda Camacho, quien cobró varios cheques meses después de dejar el cargo.
En esa ocasión también, Raciel López salió a dar la cara en una conferencia de prensa, en donde rechazó las acusaciones que se le hicieron, y dijo que la detención de Pablo Salazar Mendiguchía no era una revancha política del gobernador, Juan Sabines.
López Salazar explicó que la acusación en contra del ex mandatario estatal databa del 2007, por el presunto desvío de 104 millones de pesos, para la compra de un seguro.
Además de que existían contra él otras seis denuncias de grupos civiles de la región Costa de Chiapas, por supuesto incumplimiento de la reconstrucción, tras los efectos del huracán Stan en 2005.
Entonces, qué calidad moral tiene Pablo Salazar para brindar una aprobación o desaprobación de lo que expresa el gobernador electo Eduardo Ramírez Aguilar.
Su tema personal contra Raciel López Salazar debe dejarlo fuera, si realmente le interesa el bien de Chiapas. ¿Acaso vimos a don Roberto Albores Guillén despotricando contra Mariano Herrán o contra el propio Pablo Salazar? Por supuesto que no.
El gobernador electo no está involucrado en dimes y diretes, ni en rencores pasados mucho menos en revanchismos. No lo ha aplicado en su persona, mucho menos lo hará por palabras de terceros.
Ni hablar, la soberbia de Pabla Salazar sigue siendo la misma.
Y al fiscal de Quintana Roo, Raciel López Salazar, esperemos que sean ciertos los “rumores” de que ya prepara maleta para retornar a su Estado.
“Quiero reconocer a un gran chiapaneco que le ha dado tranquilidad al estado de Quintana Roo, gracias a su labor de investigación, estrategias y acciones; me refiero a Raciel López Salazar, a quien no hay que perder de vista, ya que, desde todos los espacios en donde ha ejercido su labor, ha puesto en alto el nombre de Chiapas, como actualmente lo hace brindándole seguridad y bienestar a las y los quintanarroenses”.
Esta fue la publicación que la tarde de este lunes provocó que reventaran las redes sociales en medios chiapanecos, anticipando el regreso de Raciel a su estado.
Lo único cierto es que, quien si debe preparar sus maletas es el Fiscal de Boletín de Prensa, Olaf Gómez Hernández, quien solo ha servido para dos cosas: para nada y para nada.
Entre líneas…
Los inaplazables, urgentes y obligados cambios en las principales dependencias para el combate y control de la incidencia delictiva a nivel federal ha comenzado con la entrega- recepción y aplicación de estrategias militares y marinas que ya se han palpado en algunos estados como Chiapas, mediante la desarticulación de células delictivas de ambos bandos enfrentados para recobrar la estabilidad y calma.
Incluso la reunión entre el gobernador electo, Eduardo Ramírez Aguilar y el general Audomaro Martínez Zapata, director general del centro nacional de inteligencia, permite avizorar paz, justicia y progreso a la entidad, pues de ello depende la gobernabilidad y la calma que millones de habitantes añoran, tras una fuerte incidencia delictiva que ya se había salido de control( Antonio Alejandro Zavaleta Herrera/ Clase Política)
Nos leemos mañana, Dios mediante , y recuerden que desprecio a los 200 años de la Federación de Chiapas a México , no hay publicidad de ese hecho histórico . Brutal desprecio !


