
Por Octavio Ovando/ recordchiapas.mx
15 de diciembre de 2024.
Donald Trump acabó con el misterio. El presidente estadounidense electo eligió esta semana al coronel en retiro Ronald Johnson, un ex boina verde con amplia experiencia en el aparato de inteligencia de Estados Unidos, como embajador en México; hecho que supuso otra nueva serie de tensiones con las autoridades mexicanas y la clase poítica, pues todos esperaban a un embajador, no a un militar. Por otro lado, hablando de seguridad, tras el fuerte operativo realizado en Comitán para detener a generadores de violencia, Eduardo Ramírez Aguilar, Gobernador de Chiapas, expresó que la ley no se negocia y que se llevarán a cabo todos los esfuerzos para recuperar la paz de las familias comitecas y de los municipios circunvecinos. Y finalmente, destaca en redes el intercambio entre el ingeniero Francisco Ovando y el Diario de Chiapas, pues luego de haber sido acusado de corrupción, salió a defenderse valientemente el último verdadero amigo de Rutilio Escandón e Ismael Brito Mazariegos: “Amigos para siempre”, dijo más de un tonalteco.
*“MANDARON A UN MILITAR Y NO A UN EMBAJADOR A MÉXICO”
“Juntos, vamos a poner fin a los crímenes de los migrantes, detener los flujos ilegales de fentanilo y otras drogas peligrosas a nuestro país y hacer a Estados Unidos seguro otra vez”, señaló el republicano sobre su último movimiento en una tensa partida de ajedrez con las autoridades mexicanas. Después de las amenazas comerciales, del amago de deportaciones masivas, de las presiones en el combate al narcotráfico y de los tensos primeros contactos con la Presidenta de México Claudia Sheinbaum Pardo, llegó Johnson, un soldado del próximo mandatario estadounidense.
El nuevo embajador estadounidense será la cara más visible de la política de Trump hacia México, una política fundamental para ambos países que comparten una relación comercial que genera un millón de dólares por minuto y una frontera en la que cruzan aproximadamente un millón de personas cada día. También será el hombre encargado de ejecutar fielmente la visión del presidente electo para el país vecino, como ya hizo en su breve paso por El Salvador, de septiembre de 2019 a enero de 2021, durante la primera presidencia del magnate, en su única experiencia previa como máximo representante diplomático.
**“LA LEY NO SE NEGOCIA”: ERA
Por otro lado, Eduardo Ramírez Aguilar, Gobernador de Chiapas, sostuvo con firmemente que lo ocurrido en Comitán fue un acto de corporaciones de seguridad pública devolviendo la paz y la tranquilidad al pueblo:
“En el operativo de seguridad que se está llevando a cabo en Comitán, instruí categóricamente al secretario de Seguridad del Pueblo, y en coordinación con la Fiscalía General del Estado, la aplicación irrestricta de la ley.
¡Ya basta de impunidad con los delitos que lastiman al pueblo de Chiapas!
La ley no se negocia. Hay autoridad y habrá orden; se acabaron los tiempos que hacían lo que querían. Les garantizo que habrá libre tránsito.
Somos más los que queremos vivir en paz. ¡El pueblo nos eligió y el pueblo nos respalda!”.
***“AMIGOS PARA SIEMPRE” DESDE TONALÁ
Finalmente, dice el dicho que “los amigos no se niegan”, es por eso que se vuelven “amigos para siempre” y es así que como una gran amistad floreció en políticos de “altura” como el tonalteco Francisco Javier Ovando con el exgobernador Rutilio Escandón Cadenas, pero principalmente con el exsecretario de gobierno Ismael Brito Mazariegos; hombres del sexenio pasado que dieron como de qué hablar y hasta hoy en día.
Francisco Ovando, siendo del primer círculo de Brito Mazariegos, gozó de buenos cargos estatales, pero también de su confianza entera para diversas encomiendas… Sin embargo, hoy en la Nueva ERA el medio de comunicación Diario de Chiapas le hizo una severa acusación de actos de corrupción en la que él responde con mucho énfasis: “Soy un profesionista y servidor público municipal que me he conducido con ética”… Y bueno, hasta ahí la dejamos.
Con información de: El País, Eduardo Ramírez, Record Chiapas.


