
¡¡La trivia de la semana!!
A Fuego Lento.
Por: Alberto Ramos García.
—No piden discursos, piden seguridad real—
No hace tanto tiempo que el Gobierno federal lanzó con bombo y platillo el plan “Cero Robos” para frenar los asaltos en carretera.
Hace casi medio año, se anunció con gran despliegue el plan “Cero Robos”, prometiendo blindar los tramos más peligrosos para los transportistas: Era julio pasado, cuando la presidenta Claudia Sheinbaum y la Guardia Nacional anunciaron una estrategia ambiciosa para blindar tres tramos peligrosos, México-Querétaro, México-Puebla y Mazatlán-Culiacán.
Sin embargo, la protesta que ha estallado hoy, un paro nacional de transportistas y bloqueos en carretera, evidencia que esa estrategia no ha sido suficiente para cumplir su promesa más importante, garantizar seguridad real.
Se prometió gran despliegue: más de 500 efectivos en algunos tramos, vehículos terrestres, helicópteros, drones, torres de vigilancia, células de inteligencia.
También la instalación de “arcos dinámicos” con sensores, reconocimiento de placas, radares, básculas; el cierre de accesos irregulares; y hasta la construcción de paradores seguros para los transportistas, con zonas de descanso, comida, área médica.
Y, según los datos oficiales, los robos han disminuido, pero entre enero y junio de 2025 se reportaron 3,126 robos al transporte de carga, una caída anunciada del 22.41 % respecto al mismo periodo previo.
Pero esa reducción en las cifras oficiales no cuadra con la realidad de muchos transportistas. A casi medio año del lanzamiento del plan, las víctimas y los muertos siguen acumulándose.
Los operadores han denunciado que los bloqueos carreteros son su última carta para hacerse oír. Ya no basta con las reuniones: se cansaron. Desde febrero de 2024, según informes, existían más de 120 mesas de diálogo entre transportistas y autoridades, pero los logros han sido magros. Esa pérdida de confianza explica que muchos simplemente abandonaran las negociaciones.
Hoy, los transportistas, hartos de asaltos, extorsiones y balaceras, han vuelto al paro nacional. Cierran carreteras, puntos fronterizos.
Este 24 de noviembre de 2025, transportistas de todo el país, junto con organizaciones campesinas, han convocado un megabloqueo nacional en carreteras y aduanas. La ANTAC (Asociación Nacional de Transportistas) denuncia que la inseguridad en las vías sigue creciendo, con entre 54 y 60 robos diarios, lo que equivale a “un asalto cada 47 minutos”.
Además, los transportistas acusan extorsiones sistemáticas por parte de autoridades: según sus denuncias, en retenes les exigen pagos de hasta 40,000 pesos para liberar camiones, y grúas irregulares les cobran cientos de miles por “faltas administrativas”.
A esto se suma el deterioro de la infraestructura vial, carreteras en mal estado elevan los costos de mantenimiento y representan un mayor riesgo.
Este no es un hecho aislado. Desde hace meses, las mesas de diálogo entre transportistas y autoridades han mostrado un progreso mínimo. La dirigencia denuncia que no han visto resultados concretos, y el paro de hoy es una forma de marcar la urgencia de sus demandas.
El contexto empeora si vemos las estadísticas, pues según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), entre enero y octubre de 2025 ya se reportaron 5 mil 204 robos a transportistas, de los cuales más del 80 % ocurrieron con violencia.
Estos no son números son vidas, mercancía y rutas que se han vuelto peligrosas.
La lentitud del Gobierno para reaccionar es frustrante. No es la primera vez que vemos mesas de diálogo que se prometen, pero no se traducen en acciones concretas. Conceder que los transportistas bloqueen por horas antes de convocar al diálogo solo profundiza la impresión de inacción calculada.
Peor aún, esta vez no parece haber una estrategia para contener las protestas como en otros movimientos sociales.
No habrá infiltrados del “bloque negro” ni encapsulamientos masivos. Esto no es una protesta más para el gobierno; es una señal de que la inseguridad ha rebasado otro umbral.
Los bloqueos afectan al menos 25 entidades federativas, según reportes. Las rutas estratégicas previstas incluyen tramos como México-Toluca, México-Puebla, México-Querétaro entre otros.
Además, las consecuencias económicas pueden ser amplias: hay riesgo de afectaciones a mercancías, cadenas de suministro y comercio, incluso internacional. Por ejemplo, el medio T21 advierte que la inseguridad carretera podría complicar la revisión del T-MEC.
El plan “Cero Robos” fue vendido con esperanza, como una solución de seguridad para uno de los sectores más vulnerables y vulnerados del país.
Los hechos han mostrado que la estrategia no es suficiente. Las víctimas siguen acumulándose, los bloques crecen, y la protesta no es un capricho, es la última vía para ser escuchados.
Si el Gobierno de la 4T no asume este conflicto con seriedad, no solo está poniendo en riesgo vidas humanas, pues hablamos de una bomba de tiempo económica.
Entre líneas…
México , es un país con profundas desigualdades, crisis de credibilidad institucional y desconfianza social, pretender disputar el poder sin proyecto es condenarse a la irrelevancia. La oposición no necesita un nuevo logotipo: necesita un nuevo propósito.
Lo que viene para México 2026, no es una suposición, es una condena anunciada. Y no entiendo cómo millones siguen como si nada. No lo ven, o peor: no lo quieren ver.
Esto no es política como siempre. Esta es la antesala de una muy probable dictadura.
Morena y su líder no están construyendo un mejor país, están desmantelando el Estado. Y mientras algunos todavía creen que todo esto es “politiquería” porque en la doctrina mañanera así lo escuchan, nos están quitando el país en tiempo real.
No es exageración. Es la triste realidad
Finalmente…
La Trivia de la semana
Cómo se llama ese Traidorzote , que mandó la ubicación a Maestros de la CNTE, y normalistas , en tiempo real del acto presidencial de la Supervisión del próximo hospital “14 de Septiembre de IMSS”
Y ese mismo día, se delato subiendo una foto con la presidenta Claudia Sheinbaum, A).- Alfredo Ramírez Guzmán, B).- Roger Adrián Mandujano Ayala y C).- Gilberto de los Santos Cruz.
Nos leemos mañana, Dios mediante, y recuerden : Derrocar al dictador Porfirio Díaz fue el principal objetivo de la Revolución Mexicana. En la lucha armada otros factores como combatir la desigualdad social y un reparto justo de tierras, se sumaron.
En esencia, la protesta social era un grito contra la injusticia, un sentimiento que aunque tenía sus particularidades en cada región era similar entre todos los mexicanos, algo como lo que sucede hoy con el tema de la violencia desde hace algunos años.
La conmemoración del 115 aniversario es el marco perfecto para recordar que la sociedad civil organizada es realmente quien tiene el poder y no las autoridades, quienes a menudo olvidan que han llegado a los puestos como parte de un mandato social.


