
Por Octavio Ovando/ recordchiapas.mx
25 de febrero de 2026.
El Gobernador Eduardo Ramírez Aguilar acompañó a su esposa Sofía Espinoza en la celebración de los Matrimonios Colectivos 2026, organizados por el DIF Chiapas, reafirmando la importancia de dar certeza jurídica a las parejas que deciden formalizar su unión… Entrando en lo local, destaca toda la algarabía con la que el Ayuntamiento de Manuel Narcía Coutiño comemoró un 25 de cada mes para supuestamente hacer conciencia y defender a todas las mujeres tonaltecas. Si bien es cierto que es una obligación institucional, no caería mal decir una vez más que el mismo Manuel Narcía Coutiño es el primer golpeador de mujeres en sus empleos informales en el mercado de Tonalá, así como un golpeador emocional a la misma mujer al ser el único munícipe en la historia reciente de Tonalá que se ha atrevido a menoscabarlas y amenazarlas. No es de ahorita, sino de hace muchos años que lo ha hecho y hoy en día no lo hace solito, usa activistas, usa funcionarios públicos y usa lo que sea con tal de desquitar su odio hacia las mujeres. ¿Habrán de hacer algo las autoridades como la Secretaría de la Mujer o la Función Pública? Usted tiene la mejor palabra… De forma final, hay tres ediles que encabezan una lista de próximas investigaciones por querer “pasarse de gandallas” al buscar una repetición más como administradores de las arcas municipales: Carlos Morales Vázquez de Tuxtla, Albores Lima de Pijijiapan y desde luego Manuel Narcía Coutiño de Tonalá. Los tres “muy chingones” levantaron la mano para querer jugar UNA VEZ MÁS, pero eso sí, se escondieron ante los medios cuando les empezaron a exigir cuentas claras de sus últimos trienios. ¿Será que el pueblo algún día podrá ver la aplicación de la ley?
*ERA EN MATRIMONIOS COLECTIVOS 2026
La participación del Gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, junto a Sofía Espinoza, en los Matrimonios Colectivos 2026 organizados por el DIF Chiapas, pone en el centro un tema clave: la certeza jurídica como herramienta de protección social… Más allá de la ceremonia, este tipo de acciones garantizan derechos patrimoniales, seguridad para las hijas e hijos y acceso a beneficios legales que fortalecen la estabilidad familiar. Es política pública que aterriza en la vida cotidiana y que impacta directamente en el bienestar de las comunidades… Cuando el Estado facilita estos procesos y acompaña a las parejas en una decisión trascendente, promueve responsabilidad y cohesión social. Y así, paso a paso, la legalidad y el compromiso se convierten en pilares de una sociedad más ordenada y solidaria.
**¿Y TONALÁ SE PINTA DE NARANJA?
Entrando a lo local, resulta profundamente contradictorio que el Ayuntamiento que encabeza Manuel Narcía Coutiño celebre con algarabía cada día 25 como símbolo de lucha contra la violencia hacia las mujeres, mientras persisten señalamientos públicos sobre el trato que el propio edil ha dado durante años a mujeres trabajadoras, especialmente en espacios como el mercado municipal. Una cosa es cumplir con la agenda institucional y tomarse la foto con listones naranjas; otra muy distinta es practicar en el día a día el respeto, la igualdad y la no violencia… Cuando existen testimonios reiterados de hostigamiento, amenazas o menoscabo hacia mujeres en el ámbito laboral o comercial, el discurso oficial pierde fuerza y se convierte en mera simulación. La lucha contra la violencia de género no admite dobles caras ni conveniencias políticas. Si hay incongruencias entre lo que se proclama y lo que se ejerce, corresponde a las instancias competentes —como la Secretaría de la Mujer o los órganos de control— revisar, investigar y, en su caso, actuar. Porque la defensa de las mujeres no puede ser un eslogan; debe ser una práctica constante y verificable.
***¿EDILES “EN LA MIRA” POR ROBO?
De forma final, en el escenario político actual, tres ediles encabezan la lista de quienes parecen confundir el servicio público con un derecho patrimonial. Carlos Morales Vázquez en Tuxtla, Albores Lima en Pijijiapan y, por supuesto, Manuel Narcía Coutiño en Tonalá, han levantado la mano para buscar, una vez más, el control de las arcas municipales. Lo curioso —o más bien, lo indignante— es la rapidez con la que pasaron del entusiasmo electoral al mutismo absoluto cuando la prensa comenzó a exigir cuentas claras sobre sus gestiones pasadas. Entre opacidad y ambición, queda en el aire la pregunta que ya es un reclamo social: ¿Veremos algún día la aplicación de la ley o seguirán los pretextazos en los pasillos de nuestros palacios municipales?
Con información de: Eduardo Ramírez, María Rodríguez, Récord Chiapas.


