
En Frontera Comalapa, la diócesis de San Cristóbal de Las Casas inauguró junto con organismos internacionales una casa-dormitorio y un refugio para migrantes, como alternativa ante los riesgos del crimen organizado, y ante las políticas anti migratorias impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El sacerdote jesuita Conrado Zepeda Miramontes, dijo que ante las políticas de Trump, las instalaciones son cada vez más necesarias para proteger la integridad de los indocumentados que “son víctimas del crimen organizado como forma de inhibir su viaje a la frontera norte”. Uno de los inmuebles fue concluido con aportaciones económicas del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR).
El sacerdote jesuita señaló que “la política entre líneas de Trump es provocar miedo entre los migrantes con la operación del crimen organizado en todo el país, y que cada día lleguen menos a la frontera norte”.
Ante esa situación, “la apuesta tiene que ser crear más albergues para migrantes y refugiados, donde se queden un tiempo y luego busquen una estancia legal en el país”.
“Lo que se escucha de los migrantes es que hay un miedo sicológico por lo que dice la prensa, además de que se sabe de reuniones de funcionarios de Estados Unidos en la frontera sur para ponerse de acuerdo para reforzar las medidas en esa zona. No es construyendo muros, sino filtros cada vez más estrictos, para que no crucen a otros espacios del país”, indicó.


