Alfabetizar, Acto Revolucionario

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  • Voluntad política para enfrentar el Analfabetismo

Por: Gilberto de los Santos Cruz.

Por un Chiapas donde aprender a leer y escribir sea el primer paso para transformar vidas.

Hay palabras que parecen sencillas, pero que contienen la fuerza suficiente para cambiar una vida. Leer y escribir son dos de ellas. Para quien nunca tuvo la oportunidad de aprender, descubrir las letras, escribir su nombre o leer un mensaje puede representar mucho más que adquirir un conocimiento: significa recuperar confianza, abrir puertas y comenzar a ejercer plenamente derechos y oportunidades.

Por eso, alfabetizar es un acto revolucionario.

En Chiapas, esta idea comienza a convertirse en una realidad mediante una política educativa que coloca a las personas en el centro de la transformación. El programa “Chiapas Puede”, impulsado por el gobernador del estado, Dr. Eduardo Ramírez Aguilar, representa una apuesta decidida para enfrentar uno de los grandes desafíos históricos de nuestra entidad: el analfabetismo.

No se trata únicamente de llevar cuadernos, libros o maestros a las comunidades. Se trata de llegar hasta donde durante muchos años no llegaron las oportunidades; de mirar de frente a quienes quedaron fuera de los sistemas educativos y decirles que nunca es tarde para aprender.

Bajo esta visión, la alfabetización adquiere una dimensión social mucho más profunda. Una persona que aprende a leer puede interpretar una receta médica, conocer sus derechos, leer un documento, acompañar a sus hijos en sus tareas, realizar trámites y acceder a información. Una persona que aprende a escribir puede firmar con seguridad, comunicarse, expresar sus ideas y participar con mayor autonomía en su comunidad.

Eso también es transformación.

El programa Chiapas Puede, encabezado por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, plantea precisamente que la educación debe llegar a todos los rincones del estado, particularmente a quienes históricamente han enfrentado mayores dificultades para acceder a ella.

Esta tarea requiere voluntad política, pero también compromiso institucional y participación social. En ese esfuerzo, la Secretaría de Educación del Estado, bajo la conducción del Dr. Roger Adrián Mandujano Ayala, ha asumido un papel fundamental para convertir la alfabetización en una acción concreta, organizada y cercana a las comunidades.

El reto no es menor. Chiapas es una entidad con una enorme diversidad cultural, lingüística y geográfica. Por ello, alfabetizar exige comprender las particularidades de cada región, respetar las lenguas originarias y reconocer que la educación debe construirse desde la realidad de las propias comunidades.

Alfabetizar en Chiapas significa también reconocer la dignidad de nuestros pueblos y entender que nadie debe quedar condenado a la exclusión por no haber tenido la oportunidad de aprender.

La educación como herramienta de transformación

Cuando hablamos de una revolución educativa no necesariamente hablamos de grandes edificios o de tecnología de última generación. A veces, la verdadera revolución comienza con algo tan elemental como una persona tomando por primera vez un lápiz y tratando de escribir su nombre.

Comienza cuando una madre puede leer por sí misma una indicación para sus hijos.

Cuando un adulto mayor puede leer una carta.

Cuando un campesino puede comprender un documento que antes necesitaba que alguien más le explicara.

Cuando una persona puede acercarse a un libro y descubrir que las historias también le pertenecen.

Ahí está el verdadero sentido de alfabetizar.

Y precisamente por ello, el éxito de Chiapas Puede no debe medirse únicamente en cifras, sino también en las historias humanas que se encuentran detrás de cada persona que aprende.

Cada nuevo lector representa una oportunidad; cada persona que aprende a escribir representa una puerta que se abre; cada comunidad que avanza en materia educativa fortalece su capacidad para construir un mejor futuro.

Las universidades también tienen una responsabilidad

En esta tarea, la participación de las instituciones de educación superior es fundamental. Las universidades no pueden permanecer al margen de los grandes desafíos sociales de Chiapas. Su conocimiento, sus estudiantes, sus docentes y su capacidad de vinculación pueden convertirse en aliados estratégicos para llevar educación y esperanza a quienes más lo necesitan.

En este sentido, merece especial reconocimiento la participación de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH) y el trabajo que se ha venido impulsando desde esta institución bajo la conducción de su rectora, la arqueóloga. Fanny López Jiménez.

La contribución de la UNICACH demuestra que la universidad pública puede y debe ser parte activa de las soluciones que necesita Chiapas. Vincular el conocimiento universitario con las necesidades de la sociedad significa cumplir con una de las funciones más importantes de la educación superior: servir a su pueblo.

La suma de esfuerzos entre gobierno, Secretaría de Educación, universidades, docentes, estudiantes, comunidades y sociedad civil permite que la alfabetización deje de ser solamente un propósito escrito en documentos y se convierta en una acción que puede sentirse en los hogares y en las comunidades.

Una nueva página para Chiapas

Durante mucho tiempo, hablar de analfabetismo en Chiapas significó hablar de una deuda histórica. Hoy podemos comenzar a hablar también de esperanza y de resultados.

El camino todavía es largo. No podemos pensar que el desafío está resuelto. Alfabetizar requiere constancia, seguimiento y compromiso. Después de aprender a leer y escribir, es indispensable generar condiciones para que las personas continúen estudiando y tengan acceso permanente a libros, bibliotecas, tecnologías y nuevas oportunidades educativas.

Pero todo gran camino comienza con un primer paso.

Y ese primer paso es precisamente aprender a leer y escribir.

Por eso, “Chiapas Puede” debe entenderse como algo más que un programa educativo. Representa la posibilidad de construir una sociedad con mayores oportunidades, donde el lugar de nacimiento, la edad, la condición económica o la distancia de una comunidad no determinen quién puede aprender y quién no.

La alfabetización es una forma de justicia social.

Es también una forma de libertad.

Porque quien lee puede conocer el mundo; quien escribe puede dejar testimonio de su propia historia; y quien tiene acceso a la educación puede imaginar y construir un futuro diferente.

Hoy Chiapas está escribiendo una nueva página. Una página en la que la educación puede convertirse en uno de los motores principales de la transformación.

El gobernador Dr. Eduardo Ramírez Aguilar, desde el programa Chiapas Puede; el secretario de Educación, Dr. Roger Adrián Mandujano Ayala, desde la responsabilidad institucional de hacer posible esta política educativa; y la UNICACH, con la participación y conducción de su rectora la arqueóloga Fanny López Jiménez, junto con miles de docentes, estudiantes y ciudadanos, están demostrando que cuando las instituciones trabajan juntas, los grandes desafíos pueden comenzar a convertirse en realidades.

Porque alfabetizar no es solamente enseñar letras.

Alfabetizar es devolver oportunidades.

Alfabetizar es abrir caminos.

Alfabetizar es transformar vidas.

Y por eso, hoy más que nunca, podemos afirmarlo:

Alfabetizar es un acto revolucionario…