
La violencia en las carreteras de Chiapas volvió a golpear a la comunidad religiosa. Tres sacerdotes y un laico fueron víctimas de un asalto la noche del martes 20 de enero, cuando viajaban rumbo a Tapachula para participar en una Asamblea Diocesana. El ataque ocurrió en el crucero de Motozintla–Tuzantán–Huixtla, sobre la carretera Huixtla-Motozintla, donde su vehículo fue interceptado por delincuentes que los despojaron de sus pertenencias.
Entre los afectados se encuentra un sacerdote originario de Mapastepec, adscrito a la Parroquia San Pedro Apóstol. Los agresores no solo se llevaron dinero en efectivo y objetos personales, sino también pertenencias de gran valor espiritual para la parroquia, incluyendo una laptop y un cáliz con el nombre de William Alfredo García, una pieza de incalculable significado litúrgico y sentimental para la comunidad católica de la región.
El hecho ha generado profunda tristeza e indignación entre los fieles, quienes lamentan que ni siquiera quienes se dedican al servicio pastoral y a promover un mensaje de paz estén a salvo de la inseguridad que azota las vías de comunicación en el estado. “Hoy no solo se robaron objetos, se lastimó la fe y la tranquilidad de toda una comunidad”, expresaron representantes de la diócesis tras el ataque.
Se espera que las autoridades inicien una investigación exhaustiva y refuercen la seguridad en esta ruta, utilizada frecuentemente por pobladores y religiosos. El caso evidencia la creciente vulnerabilidad en zonas rurales y carreteras secundarias de Chiapas, donde la delincuencia opera con impunidad, afectando incluso a quienes simbolizan la protección espiritual de las comunidades más necesitadas. /Con información: Tapachula Hoy


