
Productores ganaderos de Chiapas advirtieron sobre el crecimiento de rutas ilegales utilizadas para el contrabando de reses provenientes de Centroamérica, lo que representa un grave riesgo sanitario y económico para México. Una investigación de InSight Crime, respaldada por testimonios del sector, identificó una red de tráfico que inicia en países como Nicaragua, Honduras y Costa Rica, cruza Guatemala y entra a México principalmente por los puntos fronterizos de El Ceibo y Benemérito de las Américas.
Una vez dentro del país, el ganado es distribuido a estados como Oaxaca, Veracruz, Ciudad de México, San Luis Potosí y Tamaulipas, incluso formando parte del circuito de exportación hacia Estados Unidos, a pesar de su origen irregular. De acuerdo con Julio César Herrera, productor local, se calcula que diariamente ingresan mil cabezas de ganado sin control sanitario por la frontera sur, lo que en 2023 habría sumado más de un millón de reses ilegales.
Ganaderos de la región Fraylesca señalaron que han surgido nuevas rutas menos vigiladas, como las que cruzan por La Trinitaria y La Mesilla, lo que ha facilitado el paso de ganado desde El Salvador y Honduras. Según Óscar, dirigente ganadero, el ganado es comprado en Guatemala, trasladado a Chiapas sin revisión, y aretado de forma irregular en el mercado negro, simulando su origen nacional para eludir controles sanitarios y legales.
Además del riesgo sanitario, como la propagación del gusano barrenador, los productores alertaron sobre el impacto económico, pues el precio del kilo de ganado se ha disparado a más de 74 pesos, generando distorsiones en el mercado. “Todo se está saliendo de control”, denunció Óscar, quien hizo un llamado urgente a las autoridades federales para reforzar la vigilancia en las rutas fronterizas y detener el tráfico ilegal de animales. /Con información:
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