
Por Espartacus de Tonalá
Manuel Narcía Coutiño ha logrado lo que pocos políticos, cobijarse de tres partidos diferentes en 12 años de trayectoria.
Comenzó en el PRI apoyando al Güero Velasco, luego se cambió al “ave tucán” (PVEM) apoyando de nuevo a Manuel Velasco y hoy finalmente se hizo MORENO, apoyado por quien siempre ha sido su padrino casi incondicional: Manuel Velasco Coello… Sin embargo, a pesar de la victoria morenista del pasado 06 de junio, ha seguido “ensalsando” más su triunfo como “MANACO”, que como MORENA.
MANACO, como le conocen en el mundo político, nunca ha militado en la izquierda… de ninguna manera, MANACO siempre ha sido de corte neoliberal, hechura del PRI y luego del VERDE, parte de la corte del peñanietismo, comparsa de los responsables directos de poner a la venta a PEMEX y la CFE y un ganón de contratos millonarios en obra pública… Un alfil electoral bien adiestrado para acarrear votos verdes y defender a los que hoy han huido de México con las bolsas llenas de oro… Toda una fichita.
A sabiendas de que en MORENA muchos se le habrían de ir encima por la candidatura a diputado federal, no dudó ni por dos segundos el comprar el espacio de legislador que hoy tiene (obviamente con dinero del pueblo tonalteco), dejando de esta forma a un lado a los verdaderos representantes sociales de izquierda que en su momento dieron la cara y se jugaron la piel por consolidar el tan ansiado CAMBIO VERDADERO.
HOY, MANACO lucha desesperadamente porque la “4T” lo tome en serio y lo ponga por encima de otros líderes icónicos que sí tienen arraigo en el lopezobradorismo; sin embargo, en las grandes ligas saben que este astuto personaje no es más que un “llavero” de Manuel Velasco a quien únicamente escuchará y obedecerá aún si es en contra del mismo AMLO… Cosa que “ya se empieza a cocinar”.
López Obrador no sabe quién es MANACO, muy seguramente no le ha de importar… pero lo sabrá en el momento que le dé la espalda y le traicione yéndose a cumplir con el VERDE, apoyando a los saqueadores neoliberales salinistas que hoy en día amenazan con volver y que ya comienzan a decir que “no apoyarán todas las reformas pro AMLO”.
MANACO no es de izquierda, nunca lo ha sido, él lo sabe y se siente incómodo por ello, pero se encuentra aún más incómodo sabiendo que él mismo es y ha sido un artífice elemental de la corrupción en México. Un defensor de la “estafa maestra” en Chiapas, un amante del PRI y del PVEM de tiempo completo, pero sobretodo un enemigo disfrazado de la 4T dispuesto a morderle la mano a MORENA a pesar de que le hayan hecho ganar y hoy en día le estén perdonando ir a la cárcel.
Finalmente, es bueno mencionar que en los últimos días Narcía Coutiño ha tenido entrevistas donde ha continuado “ensalsando su victoria” sin darle el merecido crédito al partido MORENA, empezando por hacer a un lado el trabajo de las bases morenistas en los municipios de la costa chiapaneca, especialmente en el distrito 07 electoral federal, para terminar posicionando únicamente su nombre, su marca: MANACO y no la de MORENA, la que finalmente le dio el gane.


