
La parroquia local de San Carlos Borromeo informó que ejidos y pobladores del municipio de Altamirano acordaron prohibir la venta de bebidas alcohólicas en todos los negocios establecidos o clandestinos en la cabecera municipal.
Representantes comunitarios entregaron a los tres niveles de gobierno un documento con 10 mil firmas de lugareños, donde advierten que “si las autoridades correspondientes no ponen orden en las cantinas clandestinas y con permiso, en tiendas o restaurantes, los van a cerrarlas poco a poco”.
El acuerdo se pactó el pasado 27 de abril, aunque dicen se trata de una decisión radical, se trata de la de ”un pueblo cansado que sufre y que expresa su hartazgo frente al problema grave del alcohol”.
Los pobladores mencionaron que tienen el derecho personal y social de exigir a las autoridades competentes a que pongan orden y apliquen las leyes “para que este pueblo tenga paz, tranquilidad, salud y bienestar para todos sus habitantes”.


