
El Día Internacional de la Mujer, celebrado cada 8 de marzo, es una fecha clave para el movimiento feminista, que busca combatir la violencia de género y exigir igualdad. En los últimos 40 años, este movimiento ha impulsado cambios culturales y sociales para erradicar prácticas misóginas y excluyentes. Sin embargo, la agudización de la violencia contra las mujeres ha reactivado la lucha, ampliando su agenda y asignando colores representativos a cada causa.
El morado es el color principal de la lucha por la igualdad de género, simbolizando la unión entre lo masculino (azul) y lo femenino (rosa). También se asocia con la huelga de las trabajadoras de la fábrica Triangle Shirtwaits en 1911, donde 129 mujeres murieron en un incendio y el humo morado de las telas se convirtió en un símbolo de resistencia.
El verde representa la lucha por el derecho al aborto libre y seguro. Este color se popularizó en 2003 durante las movilizaciones en Argentina y ahora es conocido como la “marea verde”, extendiéndose a nivel global. Por otro lado, el naranja fue adoptado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para conmemorar el “Día Naranja” cada 25 de mes, enfocado en eliminar la violencia contra las mujeres.
Finalmente, el rosa honra a las víctimas de feminicidio, inspirado en las cruces rosas que marcaron las protestas por los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez en 1993. Estos colores no solo representan las demandas del feminismo, sino también la resistencia y la esperanza de un futuro más justo e igualitario para todas las mujeres. /Con información: infobae.com


