“El Juego de Juan Pirulero”

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  • La devoradora de hombres, de la UNACH a barba

Por: Alberto Ramos García/A Fuego Lento

—Es una “pelota caliente”, la UNACH le entregó el proyecto para combatir y erradicar el Gusano Barrenador, al secretario de Agricultura a Marco Antonio Barba y él, se lo dio al Subsecretario de Ganadería, ni uno ni otro ha tomado cartas en el asunto—

#No hay vacuna.

No hay preparación.

El gobierno prefiere mirar hacia otro lado.

La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) dio a conocer que la Península de Yucatán, compuesta por Yucatán, Campeche y Quintana Roo, ha detectado nuevos casos del gusano barrenador en ganado.

En siete de los 32 estados de México ya hay casos humanos del gusano barrenador de la mosca Cochliomyia hominivorax (“devoradora de hombres”), o sea, de miasis humana, informa la Secretaría de Salud (SSA).

Del norte al sur del país hay ocho personas con gusanos barrenadores “devoradores de hombres”, precisó la SSA al comenzar las vacaciones de Semana Santa.

Fue precisamente en Campeche donde la SSA confirmó el primer caso humano del gusano barrenador “devorador de hombres”: una mujer diagnosticada con miasis en la semana cuatro (del 19 al 25 de enero) del año.

En Febrero, Chiapas confirmó sus dos primeros casos humanos del gusano barrenador: dos mujeres diagnosticadas con miasis en la semana 8 (del 16 al 22 de febrero) de 2025.

A su vez, Ciudad de México fue el tercer estado con miasis humana por Cochliomyia Hominivorax, enfermedad que se le diagnosticó a un hombre en la semana 10 (2-8 de marzo) de 2025. Fue el primer caso de este mal en un varón del país.

Hasta entonces la SSA no precisó qué tipo de esta enfermedad tenían los pacientes. Desde enero reporta los casos como “Miasis CIE-10ª REV. B87”, clave que en la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud (CIE-10) incluye siete tipos de miasis: cutánea en heridas, ocular, nasofaríngea (nariz y garganta), en el oído, en otros sitios (genitourinaria e intestinal) y no especificada.

En la siguiente semana, la 11 (9-15 de marzo), Veracruz se convirtió en la cuarta entidad con casos humanos del gusano barrenador del nuevo mundo –un hombre– y, además, la SSA puntualizó que todos los casos son de “miasis no especificadas”.

Y esta semana, en plenas vacaciones, la SSA informó que la miasis humana por C. Hominivorax llegó a tres estados más, para un total de siete entidades afectadas.

La OMSA informó que los estados más afectados por el parásito en animales son Chiapas, Tabasco y Yucatán.

En Chiapas, el gusano barrenador continua su paso, ¿podría considerarse ya una epidemia? El municipio de Ocosingo concentró la mayor parte de las nuevas infecciones con bovinos y un perro afectado por la Cochliomyia hominivorax.

El segundo estado con más casos es Tabasco, y le sigue Campeche.

El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) realizó un informe de seguimiento de la aparición de este parásito en México con datos de la OMSA en donde señala que hubo 105 casos nuevos de gusano barrenador repartidos en cuatro estados.

El informe publicado el 25 de marzo de este año señala que Chiapas es el estado con la mayor presencia del parásito, puesto que se registraron 246 casos desde la primera alerta, principalmente en bovinos, aunque también hay ovejas, caballos e incluso tres perros infectados.

Froylan Ibarra, quien fue titular del departamento de parasitología durante 16 años en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó para El Diario Cambio que, el gusano barrenador representó un problema serio en los años 60 y 70 en Estados Unidos de acuerdo con el investigador, por lo que se construyó una planta para esterilizar moscas en Mission, Texas, a través de un método conocido como Técnica del Insecto Estéril (TIE) en el que se utiliza radiación en los primeros días de vida de las moscas para que al liberarlas se mezclen con moscas del ambiente y así generen poblaciones estériles.

“En México no teníamos dinero para mandar avionetas, pero lo que se hacía en una planta similar que se construyó en Chiapas de Corzo , igualmente se producían miles y miles de moscas estériles y entonces se llevaban al campo, por ejemplo, del istmo de Tehuantepec, que era en donde más había moscas y se liberaban esas mosquitas. A veces eran traileros, a veces eran los mismos vaqueros que iban diseminando las cajitas con moscas estériles.

Las moscas macho se aparean con las moscas nativas y esa progenie va a ser estéril. Entonces, funcionó muy bien al grado de que México en los años 90 se declaró libre de gusano barrenador”, afirmó el investigador.

De acuerdo con Froylan Ibarra la infraestructura que tenía México para la esterilización de las moscas en Chiapa de Corzo ,  fue donada a Panamá luego de que se erradicara la presencia de este parásito en el país, por lo que el investigador consideró importante que México consiga nuevamente estas moscas estériles para ejercer un control efectivo del parásito, principalmente en los estados más afectados que son Chiapas, Tabasco y Yucatán.

Como lo dijimos en su momento en la Columna política #AFuegoLento el tema del gusano barrenador se agudizará poco a poco, así como lo estamos viendo.

Es una “pelota caliente”, la UNACH le entregó el proyecto para combatir y erradicar el Gusano Barrenador, al secretario de Agricultura a Marco Antonio Barba y él, se lo dio al Subsecretario de Ganadería, ni uno ni otro ha tomado cartas en el asunto.

Es muy probable que existan más casos en animales y humanos que no han sido detectados aún, y el problema del gusano barrenador del ganado en México continúa creciendo discretamente o a discreción de las autoridades.

 Ante el incremento de casos del gusano barrenador en animales en diversas entidades de la República Mexicana, las autoridades de salud animal y salud humana han mostrado poca capacidad para atender esta problemática de carácter nacional que tiene un impacto negativo en la producción pecuaria.

Por otro lado, se ha observado que los insecticidas para tratar las gusaneras producen efectos negativos sobre la biodiversidad y la salud humana, así como resistencia de Cochliomyia hominivorax, lo cual ha generado preocupación en la comunidad científica, agrícola y de salud pública. Por lo tanto, es urgente el desarrollo de proyectos de investigación científica que contribuyan con estrategias de monitoreo y control nuevas, sustentables y eficaces, ante esta problemática de interés nacional.

Las asociaciones ganaderas, la Secretaría de Agricultura y las Universidades deberían de sumar recursos económicos para financiar investigación científica para abordar el problema del gusano barrenador del ganado que crece día a día, tal como lo muestran las estadísticas; recordemos que siempre será más económico prevenir que curar.

Finalmente…

El Gusano Barrenador, ese virus está aquí, saltando de ave en ave. Mata pollos, mata gallinas. Está saltando a las reses en lo que se anticipa una catástrofe alimentaria.

No hay vacuna.

No hay preparación.

El gobierno prefiere mirar hacia otro lado. Hasta que los precios se disparen. Hasta que no haya carne ni huevo ni proteína barata para un pueblo pobre. Entonces se dirá que nadie lo vio venir.

Y si no se protegió al ganado que da alimento, menos se cuidó al ganado que procura los votos. Porque cuando ni siquiera te importa la salud del animal que alimenta a tu pueblo, tratas la salud del pueblo peor que a los animales. La desidia no termina en el establo. No se detiene en el alambre de púas. Cruza. Se mete en las casas, en los hospitales, en las cunas.

Nos leemos mañana, Dios mediante, y recuerden: Sarampión. Cuatrocientos casos. Una muerte ya. Casi treinta años después del último brote.