Alfabetizar para Transformar, 8 de Septiembre

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Chiapas pone a México en los ojos del Mundo

Por: Gilberto de los Santos Cruz.

Cada 8 de septiembre, el mundo hace una pausa para recordar que aprender a leer y escribir no es solamente adquirir una habilidad: es abrir la puerta a nuevas oportunidades, fortalecer la dignidad humana y ejercer plenamente otros derechos. Por ello, desde 1967, la UNESCO conmemora el Día Internacional de la Alfabetización, una fecha que busca llamar la atención de gobiernos y sociedades sobre la importancia de garantizar este derecho fundamental para todas las personas.

En este 2026, la celebración adquiere un significado especial: se cumplen 60 años de la proclamación del Día Internacional de la Alfabetización y, por primera vez en este aniversario, la celebración mundial tiene como escenario a Chiapas, México, los días 8 y 9 de septiembre, bajo el lema “Alfabetización para las personas, el planeta y la prosperidad”. La UNESCO ha convocado a autoridades educativas, especialistas, docentes, estudiantes y representantes de distintos países para analizar los avances y los retos que todavía enfrenta el mundo en esta materia.

Que Chiapas sea sede de esta celebración internacional no es un hecho menor. Representa un reconocimiento al esfuerzo que desde nuestro estado se está realizando para enfrentar uno de los grandes desafíos sociales: combatir el analfabetismo y llevar la educación hasta las comunidades donde durante generaciones el acceso a las letras y al conocimiento ha sido limitado.

Chiapas Puede: una estrategia que trasciende fronteras

En este contexto, el programa “Chiapas Puede”, impulsado por el gobernador Dr. Eduardo Ramírez Aguilar, ha colocado nuevamente a Chiapas en el centro de la conversación educativa nacional e internacional.

La estrategia parte de una premisa sencilla, pero profundamente humanista: nadie debe quedar atrás por no haber tenido la oportunidad de aprender a leer y escribir.

De acuerdo con la propia UNESCO, aproximadamente 13 de cada 100 personas jóvenes y adultas en Chiapas no habían tenido la oportunidad de adquirir competencias básicas de lectura, escritura y operaciones matemáticas. Frente a esta realidad, “Chiapas Puede” se planteó una meta ambiciosa: reducir de manera significativa el analfabetismo en la entidad y movilizar a miles de personas para convertir la alfabetización en una verdadera causa colectiva.

El programa no se limita a llevar materiales educativos a las comunidades. Su propuesta incorpora una visión intercultural que reconoce la diversidad lingüística y cultural de Chiapas. El modelo de alfabetización “Fray Matías de Córdova” busca armonizar los aprendizajes de lectura y escritura con los saberes locales y las formas de construcción del conocimiento de las comunidades indígenas.

Esto resulta particularmente importante en un estado como Chiapas, donde la riqueza cultural y lingüística constituye una de sus mayores fortalezas.

Alfabetizar, entonces, significa mucho más que enseñar letras. Significa recuperar historias, fortalecer las lenguas originarias, facilitar el acceso a trámites, servicios y derechos, mejorar las oportunidades laborales y, sobre todo, brindar a las personas la posibilidad de escribir su propio nombre y su propia historia.

El respaldo de la Secretaría de Educación

Este esfuerzo ha contado con el respaldo y la coordinación de la Secretaría de Educación del Estado de Chiapas, encabezada por el Dr. Roger Adrián Mandujano Ayala, quien ha acompañado la política educativa del gobernador Eduardo Ramírez con una visión centrada en la justicia social, la inclusión y el humanismo transformador.

La Secretaría de Educación ha participado activamente en la articulación de instituciones, docentes, estudiantes, voluntarios y comunidades para hacer de la alfabetización una responsabilidad compartida.

El reconocimiento internacional no llegó por casualidad. La UNESCO ha identificado a “Chiapas Puede” como una iniciativa de gran alcance y como una experiencia que puede aportar aprendizajes al debate mundial sobre alfabetización de jóvenes y adultos. Incluso ha señalado al programa como una de las iniciativas de mayor alcance en América Latina.

Por eso, cuando hoy hablamos de alfabetización en Chiapas, hablamos también de una política pública que está buscando cambiar una realidad histórica.

Los ojos de México y del mundo están puestos en Chiapas

Durante muchos años, Chiapas fue mencionado principalmente cuando se hablaba de rezago educativo, pobreza o desigualdad. Hoy existe una oportunidad para que el mundo conozca otra historia: la de un pueblo que está trabajando para transformar sus desafíos en oportunidades.

La presencia de la UNESCO en Chiapas para conmemorar el 60.º Día Internacional de la Alfabetización representa precisamente ese cambio de perspectiva.

El programa mundial contempla actividades en San Juan Chamula y San Cristóbal de Las Casas, con la participación del director general de la UNESCO, Khaled El-Enany, representantes del Gobierno de México, especialistas, docentes y estudiantes. También se contempla la entrega de los Premios Internacionales de Alfabetización de la UNESCO y reuniones de la Alianza Mundial para la Alfabetización.

Es decir, las comunidades chiapanecas serán durante estos días un punto de encuentro para discutir uno de los grandes temas de la humanidad.

Y esto tiene un profundo significado: Chiapas no solamente está recibiendo al mundo; está mostrando al mundo que desde las comunidades también pueden construirse soluciones para los grandes problemas globales.

Alfabetizar es un acto de justicia

La UNESCO estima que actualmente alrededor de 739 millones de jóvenes y adultos en el mundo carecen todavía de competencias básicas de alfabetización. Aunque los avances internacionales han sido importantes —más del 88 por ciento de la población adulta mundial sabe leer y escribir— el desafío continúa siendo enorme.

Por eso, el 8 de septiembre no debe ser solamente una fecha para organizar ceremonias o pronunciar discursos. Debe ser una oportunidad para preguntarnos qué estamos haciendo para que cada niña, niño, joven, mujer y hombre tenga acceso al conocimiento.

En Chiapas, esa pregunta ha comenzado a responderse con trabajo en territorio.

“Chiapas Puede” ha convocado a estudiantes, docentes, instituciones educativas, servidores públicos, organizaciones y ciudadanos que han decidido convertirse en alfabetizadores. La dimensión de esta movilización demuestra que combatir el analfabetismo no corresponde únicamente a una dependencia gubernamental: es una tarea de toda la sociedad.

Porque cuando una persona aprende a leer, no solamente cambia su vida. También cambia la vida de su familia.

Una madre que aprende a leer puede acompañar de otra manera a sus hijos en la escuela. Un adulto alfabetizado puede leer una receta médica, comprender un documento, conocer sus derechos, realizar un trámite o acceder a nuevas oportunidades. Un joven que participa como alfabetizador descubre que la educación también significa servir a su comunidad.

Un nuevo capítulo para Chiapas

La celebración del 60.º Día Internacional de la Alfabetización coloca a Chiapas ante una enorme responsabilidad, pero también ante una oportunidad histórica.

El reconocimiento de la UNESCO representa un estímulo para continuar trabajando y, al mismo tiempo, un llamado a no bajar la guardia.

El gobernador Dr. Eduardo Ramírez Aguilar ha colocado la alfabetización como una prioridad de su proyecto educativo y social, mientras que el secretario de Educación, Dr. Roger Adrián Mandujano Ayala, ha acompañado este esfuerzo mediante la coordinación de las instituciones y de la comunidad educativa.

El reto es enorme, pero también lo es la voluntad.

Hoy Chiapas puede decirle a México y al mundo que alfabetizar es posible cuando existe decisión política, participación social, compromiso educativo y, sobre todo, sensibilidad hacia quienes durante años fueron excluidos del derecho a aprender.

El 8 de septiembre, mientras el mundo mira hacia Chiapas, nuestra entidad tiene la oportunidad de demostrar que la educación puede ser el instrumento más poderoso para transformar una realidad.

Porque alfabetizar no es solamente enseñar a leer y escribir: es enseñar a comprender el mundo para poder transformarlo.

Y en esta nueva historia que Chiapas está escribiendo, cada persona que aprende una letra, una palabra y una frase representa un paso más hacia una sociedad con mayor justicia, dignidad e igualdad.

Chiapas Puede. Y cuando un pueblo aprende, un pueblo transforma su destino.