
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha revelado el lanzamiento de la operación “Southern Spear” (Lanza del Sur), una iniciativa militar contra el narcotráfico en Latinoamérica que coincide con el masivo despliegue del portaaviones USS Gerald Ford -el más avanzado de la armada estadounidense- en aguas del Caribe sur. El anuncio, realizado mediante la red social X, señala que la misión estará dirigida por el Comando Sur y un grupo de trabajo conjunto especializado, aunque sin especificar territorios exactos de operación.
Esta escalada militar se produce en un contexto de creciente presión del gobierno de Donald Trump hacia Venezuela, cuyo presidente Nicolás Maduro es calificado como “ilegítimo” por la Casa Blanca. El despliegue incluye destructores y buques anfibios que se han desplegado desde agosto, acompañados de operaciones letales que según el Pentágono han destruido veintenas de lanchas sospechosas de transportar fentanilo, resultando en aproximadamente 70 muertes según reportes oficiales.
Hegseth justificó la operación afirmando que “el presidente Trump ordenó actuar, y el Departamento de Guerra está cumpliendo”, enfatizando que la misión busca “expulsar a los narcoterroristas de nuestro hemisferio” y proteger a Estados Unidos de “las drogas que están matando a nuestra gente”. La retórica empleada evidencia un giro significativo en la estrategia regional, donde el concepto de “narcoterrorismo” gana prominencia para legitimar intervenciones militares.
La operación “Lanza del Sur” representa la materialización de la doctrina de seguridad hemisférica promovida por la actual administración estadounidense, que redefine las amenazas narcóticas como cuestiones de seguridad nacional que justifican respuestas militares. Este movimiento probablemente intensificará las tensiones geopolíticas en la región, particularly con gobiernos como el venezolano que ya enfrentan sanciones económicas y aislamiento diplomático por parte de Washington. /Con información: aristeguinoticias.com


