El Reto de Eduardo Ramírez, Devolver Credibilidad a los Chiapanecos

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¡¡ No vengo a jugar, vine aplicar la ley!!

A Fuego Lento.

Por: Alberto Ramos García.

El reto y la esperanza de Eduardo Ramírez Aguilar

Cuando Eduardo Ramírez Aguilar proclamó “Yo no vengo a jugar, vengo a gobernar y gobernar significa aplicar la ley”, dejó en claro que su proyecto no pretende transformarse en otra promesa vacía. Esa afirmación directa es precisamente la que parte de Chiapas esperaba escuchar.

Hoy, a un año de su inapelable triunfo electoral, su mandato representa una renovada oportunidad para desplazar décadas de prácticas políticas opacas y corrupción enquistada.

Los resultados del 2 de junio de 2024 lo convirtieron en el gobernante más respaldado en la historia reciente de Chiapas.

No se trata sólo de un triunfo electoral, es un voto de confianza y, sobre todo, de esperanza, depositado por cerca de un millón y medio de chiapanecas y chiapanecos cansados del abandono institucional, de la corrupción y de la inseguridad.

Esa legitimidad es una base sólida que le ha permitido emprender cambios profundos.

Cuando los ciudadanos no solo votan, sino que lo hacen masivamente por una sola persona, están pidiendo resultados, rendición de cuentas y transformaciones reales.

Desde su formación como abogado y su experiencia en la política como senador y figura pública, Ramírez Aguilar no proviene de acuerdos de cúpula ni de pactos generados en despachos oscuros.

Su triunfo emana de una contienda legítima, avalada por el análisis del electorado y por la movilización ciudadana ante la saturación y el desgaste del régimen anterior.

Esa salida limpia de élites políticas es un gran primer paso hacia la regeneración institucional que Chiapas demanda.

La consigna de “aplicar la ley” no es un simple eslogan, es una promesa que debe traducirse en hechos concretos. En buena medida, eso significa enfrentar los graves problemas que han lastrado al estado: abandono del sistema de salud, aumento de la inseguridad, deformación del tejido institucional, corrupción enquistada. Todo eso exige un esfuerzo mayúsculo, pero también es el momento ideal para emprenderlo.

Con su triunfo, Ramírez Aguilar asumió una deuda moral con los casi dos millones de chiapanecos que en las urnas apostaron por un cambio. Ese respaldo histórico implica una expectativa elevada, no se trata solo de mantener lo logrado, sino de transformar lo que ha fallado sistemáticamente.

El reto que asume es mayúsculo, desde reconstruir instituciones, garantizar seguridad, restablecer servicios públicos, hasta devolver credibilidad al gobierno.

Sin embargo, no es una tarea individual, el éxito dependerá también de la participación ciudadana, de la vigilancia social y de un compromiso de sus funcionarios.

No podemos ignorar las sombras que aún acechan. Por un lado, hay voces críticas que recuerdan que Ramírez Aguilar no hizo pública su “3 de 3”; por otro lado, en Chiapas y en el sur del país siguen vigentes estructuras criminales que operan con violencia, tráfico, corrupción, que podrían representar una resistencia real al cambio.

Por ejemplo, se han denunciado presuntas alianzas entre ciertos grupos del crimen organizado y exfuncionarios, una red de complicidades que, de persistir, podría obstaculizar cualquier intento serio de gobernabilidad.

Por supuesto que, Eduardo Ramírez Aguilar representa un nuevo liderazgo para Chiapas, su arrastre ciudadano le da una oportunidad histórica para transformar de fondo la gobernabilidad del estado.

Su éxito depende de su voluntad, de su capacidad para aplicar la ley, recuperar instituciones, sacar al estado del abandono y romper con viejas complicidades.

Hoy, hablar de su triunfo es hablar de esperanza y responsabilidad social, pues más allá de una promesa es un compromiso: “no vengo a jugar”, dijo en sus primeros discursos.

Entre líneas…

En el cierre de la precampaña a la candidatura de Morena, al gobierno de Chiapas , el hoy Gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, invitó expresamente a varios periodistas para que lo acompañaran a la ciudad de Tapachula , en el cierre de la Precampaña

Precisamente , en el hotel que se hospedó nos favoreció quedaron en el Loma Real y, a cada periodistas nos concedió media horas tocar los temas candentes de Chiapas . Y uno de esos temas era la Inseguridad; dicho tema fue abordado por el autor de la columna política #AFuegoLento , y me expresó : Si no cumplo con mi palabra de darle La Paz anhelada a todos los chiapanecos, pediré la revocación de mandato .

Hoy, las y los chiapanecos somos testigos de esa promesa de Seguridad

Finalmente…

Hay plagas que llegan como si regresaran a un hogar que nunca abandonaron. Hace un año, el gusano barrenador fue detectado por primera vez en nuestro país después de tres décadas, y desde entonces avanza con la convicción de quien conoce el camino y no necesita pedir permiso. El sureste hierve. Los focos ya no están rojos, pero en una condición que recuerda más a un semáforo derretido que a una alerta sanitaria. Y allá, la peste hace inventario del país.

En mayo de este año, el hallazgo de un gavilán pollero en Macuspana con gusanos fue algo más que el primer registro epidemiológico del barrenador en un animal silvestre en Tabasco. En esa tierra donde alguna vez un gallo altanero quiso cantar sobre todo el corral, el destino eligió a un ave común para anunciar que también los símbolos pueden enfermarse.

Nos leemos mañana, Dios mediante , y recuerden: La peste que emana desde Tabasco

El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) dibuja el mapa pestilente con precisión: el 100% de los municipios de Tabasco están infestados.