
Tania Robles, exdirectora del Instituto del Deporte en Chiapas durante el sexenio de Rutilio Escandón, desató polémica en redes sociales tras publicar un video en el que aparece con dos guacamayas rojas en su hogar, tratándolas como mascotas para entretener a su hijo. La indignación no se hizo esperar, ya que esta especie se encuentra protegida en México desde 2008 al estar catalogada en peligro de extinción.
De acuerdo con la Ley General de Vida Silvestre, la captura, posesión o comercialización de guacamayas rojas es ilegal y puede derivar en sanciones que van desde uno hasta nueve años de prisión, además de multas de hasta 600 mil pesos. A pesar de ello, la exfuncionaria compartió las imágenes en sus plataformas digitales como si se tratara de aves domésticas, lo que generó críticas por el ejemplo negativo que da una exservidora pública.
Aunque Robles eliminó posteriormente el video, las imágenes ya circulaban ampliamente en redes sociales, donde usuarios y activistas recordaron que el tráfico de especies es uno de los delitos ambientales más graves del país. La molestia aumentó al señalar que una exfuncionaria debería conocer y respetar la legislación ambiental vigente, en lugar de normalizar prácticas que ponen en riesgo a la fauna silvestre.
Ante el caso, ciudadanos y organizaciones defensoras del medio ambiente han exigido a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) que investigue el origen de las aves y determine si se incurrió en un delito. También subrayaron la necesidad de aplicar la ley sin privilegios, para enviar un mensaje claro contra la impunidad y el tráfico ilegal de especies en México. /Con información: Notinúcleo y Informativo México Sur


