
Habitantes de Metapa de Domínguez, Chiapas, salieron a las calles este jueves para exigir el traslado de una planta de moscas estériles que, aseguran, emite un olor insoportable similar al de la carne en descomposición. El hedor, antes concentrado alrededor de las instalaciones, ahora se percibe en barrios y escuelas cercanas, donde incluso ha interrumpido clases. La planta fue inaugurada el 27 de junio por la presidenta Claudia Sheinbaum y la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins.
El complejo es pieza clave en la lucha binacional contra el gusano barrenador del Nuevo Mundo. Estados Unidos invirtió 21 millones de dólares de un costo total de 51 millones. Cuando alcance su capacidad, producirá 100 millones de moscas estériles por semana. El parásito, erradicado de EU hace décadas, avanzó desde Centroamérica y provocó una prohibición de más de un año a las importaciones de ganado mexicano.
Vecinos como Mercedes Becerra de la Cruz afirman que no les importa la inversión: “Lo que queremos es que esta planta se vaya”. Rosalba Mérida Herrera, ama de casa, pidió a las autoridades reubicarla por el bien de niños y adultos mayores. La Secretaría de Agricultura de México no respondió de inmediato a solicitudes de comentarios.
México registra cerca de 48,000 casos de gusano barrenador; Estados Unidos, 53. La planta es la principal defensa contra la plaga, pero el conflicto social crece. Las autoridades deberán atender las quejas sin frenar la estrategia sanitaria. Si no hay solución, las protestas podrían escalar y poner en riesgo una operación clave para el comercio ganadero. /Fuente: forbes.com.mx


