
Indígenas de la comunidad Yalentay del municipio de Zinacantán retuvieron a 5 trabajadores del Programa 1 Kilo de Ayuda, acusados de haber asfixiado a un niño después de suministrarle una pastilla.
Un reporte del C4I (Centro de Cómputo, Comando, Computación y Cómputo) reportó que un grupo de cinco promotores conformado por cuatro mujeres y un hombre intentaban ser quemados vivos.
Los promotores visitaron la comunidad para suministrar un medicamento a los niños, pero uno de los menores se asfixió al tomar la pastilla, lamentablemente no pudieron hacer nada para salvarle la vida.
Ante esto, habitantes de la comunidad se reunieron y procedieron a retener a los promotores, quienes amenazaron con quemarlos vivos si no pagan 700 mil pesos a familiares del niño fallecido. Operadores del gobierno del estado se movilizaron para hablar con los líderes de la comunidad para que no sean dañados, hasta el momento se desconoce su identidad y estado.


