
Una adolescente de 13 años fue encontrada sin vida en el interior del centro de rehabilitación “Filipenses 4:13”, ubicado en el ejido Álvaro Obregón, en Tapachula, Chiapas, lo que llevó a las autoridades a detener a 13 personas (12 hombres y una mujer) por su presunta responsabilidad en el homicidio de la menor. Testigos denunciaron que en el centro se practicaban tratos físicos y psicológicos crueles contra los internos, lo que podría haber causado la muerte de la adolescente.
Las fuerzas de seguridad, en un operativo coordinado por la Secretaría de Seguridad Estatal, la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal, la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano, detuvieron a los involucrados, identificados como José “N”, Carlos “N”, Esvin “N”, Marco “N”, Francisco “N”, Yerzon “N”, Olver “N”, Juana “N”, Elvin “N”, Juan “N”, Jhosep “N”, Josué “N” e Ismael “N”. Todos fueron puestos a disposición del Ministerio Público por los delitos de homicidio y resistencia de particulares.
La Fiscalía de Chiapas investiga las causas de la muerte y no descarta la línea de abuso físico como móvil del fallecimiento. El caso ha generado indignación en la comunidad y ha puesto en el centro del debate las condiciones de los centros de rehabilitación para adicciones en la región, donde se han denunciado prácticas violentas y violaciones a los derechos humanos de los internos.
Las autoridades exhortaron a la población a denunciar cualquier irregularidad en este tipo de establecimientos y aseguraron que se continuarán las investigaciones para deslindar responsabilidades. La muerte de la adolescente es un recordatorio de la urgencia de regular y supervisar los centros de rehabilitación en México, para garantizar que cumplan con su propósito de ayudar a las personas en situación de vulnerabilidad y no se conviertan en espacios de violencia. /Fuente: jornada.com.mx


