
Una peregrinación de fe se convirtió en tragedia en la vía Tuxtla Gutiérrez–Chiapa de Corzo, a la altura del poblado de Cahuaré, donde un taxista presuntamente en estado de ebriedad arrolló y dio muerte a uno de los feligreses que acompañaba al contingente. La víctima, identificada como Andrés Martínez Hernández, de 40 años, encabezaba la caminata y se encargaba de abanderar al grupo cuando ocurrió el impacto fatal.
De acuerdo con los primeros reportes, el conductor del taxi circulaba aparentemente bajo los efectos del alcohol y no advirtió la presencia de los peregrinos que avanzaban por el acotamiento de la carretera. El vehículo embistió directamente a Martínez Hernández, quien quedó tendido sobre el asfalto mientras sus acompañantes intentaban auxiliarlo en medio del desconcierto y la consternación. A pesar de la pronta llegada de los servicios de emergencia, las lesiones sufridas por el peregrino resultaron irreversibles y se confirmó su fallecimiento en el lugar.
Las autoridades detuvieron de inmediato al conductor responsable, quien fue sometido a pruebas que confirmaron su estado etílico. Tanto el individuo como el vehículo quedaron a disposición del Ministerio Público, instancia que iniciará la carpeta de investigación correspondiente por el delito de homicidio culposo y las agravantes que puedan derivarse del caso. Testigos del hecho señalaron que el exceso de velocidad y la falta de atención del chofer habrían sido determinantes en el desenlace.
Este lamentable incidente se suma a una serie de accidentes viales que suelen registrarse en la región durante la temporada de peregrinaciones, cuando cientos de feligreses transitan a pie por las carreteras para cumplir sus promesas de fe. La tragedia reaviva el debate sobre la necesidad de reforzar los operativos de vigilancia, promover mayor responsabilidad entre los conductores y crear rutas seguras para evitar que estas manifestaciones religiosas terminen marcadas por la fatalidad. /Con información: Chiapas Nota Roja


