
Gina Gabriela Esquinca Rincón, psicóloga clínica de 46 años, denunció públicamente a su padre, Héctor Armando Esquinca Avilés, director de la Escuela de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), por abuso sexual, violencia física y psicológica durante años. A través de redes sociales, Gina reveló que su padre, a quien calificó como un “delincuente”, también fue preso por violencia intrafamiliar y ha sido acusado de estafar a la UNACH durante años. La denuncia ha conmocionado a la comunidad universitaria y a la sociedad chiapaneca.
La Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) inició una investigación y emitió medidas precautorias para proteger a la comunidad estudiantil y al personal de la UNACH. Colectivas feministas se solidarizaron con la víctima y exigieron a las instituciones educativas aplicar la ley 3 de 3, que impide que personas denunciadas por violencia familiar, delitos sexuales o incumplimiento de pensiones alimenticias ocupen cargos públicos. Además, pidieron a la Fiscalía de la Mujer iniciar una investigación exhaustiva y a la UNACH sancionar al directivo para sentar un precedente.
Gina, quien se describe como una “sobreviviente”, relató que su padre también abusó de otros familiares, incluyendo a sus hermanos y tíos. “Violaste a tu hermano Edgar Arturo Esquinca Avilés, a otro de tus hermanos y a dos de tus primos”, acusó. Además, señaló que su padre intentó ofrecerla con fines sexuales a un tío cuando tenía 17 años. Gina asegura tener pruebas de las estafas cometidas por su padre en la UNACH y está recopilando testimonios de sus años como profesor en otras instituciones, donde también habría cometido acoso y abusos.
La UNACH emitió un comunicado en el que se comprometió a tomar “acciones afirmativas” para proteger los derechos de la comunidad universitaria, pero no especificó medidas concretas. Gina reveló que intentó denunciar legalmente los abusos, pero le informaron que los delitos habían prescrito. Por ello, decidió hacerlo públicamente para que su caso sea atendido. Además, denunció que su padre ha iniciado una campaña de desprestigio en su contra y teme por su integridad, por lo que pidió apoyo ciudadano.
La denuncia de Gina ha destapado una serie de acusaciones contra Esquinca Avilés, incluyendo testimonios de exalumnas que lo señalan como un acosador durante su época como profesor en el Colegio Miguel Hidalgo de Tapachula. Las colectivas feministas y la sociedad civil exigen justicia y medidas concretas para evitar que casos como este queden impunes, mientras la UNACH enfrenta presión para actuar con transparencia y firmeza. /Con información: proceso.com.mx


